Durante la semana pasada empleados de EADS-Astrium, la empresa a la que ha sido contratada la construcción del rover, estuvieron haciendo pruebas de los mecanismos de impulsión y control del vehículo para ver qué tipo de pendientes y superficies puede recorrer, y como Marte no queda precisamente a mano para hacer estas pruebas, las estuvieron haciendo en Tenerife, donde las condiciones son lo suficientemente parecidas -dentro de lo que cabe- a las de Marte para llevar a cabo estas pruebas.
Pero lo que no dicen, es que el experimento ha sido un total fracaso, y la razón no es difícil de adivinar. Se trata de un claro error de planificación, pensaron que en Tenerife encontrarían condiciones similares a las de Marte, pero al llegar aquí descubrieron que eran mucho peores...
Por lo visto la tracción del rover marciano no era capaz de adaptarse a un terreno formado por adoquines, fijos y sueltos, raíles de tranvía oxidados, señalizaciones laberínticas, y obras concatenadas, por si eso fuera poco tuvo una mala adaptación a los precios de los aparcamientos, los que encontraba libres, claro, y fallos importantes en el sistema de orientación, con lo cual el puto bicho acabó perdido en las teresitas cuando quería ir al Teide.

Algunos dicen haberlo visto por Igueste de San Andrés, a las tantas de la mañana, tomando muestras de vino y conejo en salmorejo, pero yo no lo creo, seguramente las muestras serán de cerveza y pescadito-playa.
3 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada